Lunes 9, 15:45 horas. Tres días
después de su sold out show, en
River, para 45.000 personas, la
cantante fue de compras junto a
su madre, Tish, a un anticuario
en el barrio de San Telmo.
Una remera negra de Harley Dadvison, una chaqueta de cuero color crudo, una gran cruz plateada, un rodete y un jean azul, fue el look elegido por Miley para el paseo. La estrella se maravilló con la platería hispanoamericana y no se separó de su celular.
Mientras ella se dirige al aero-
puerto próxima escala de su gita
"Corazón Gitano", en Buenos Aires
queda la estela de su presencia, una
convulsión juvenil que pocos artistas
han suscitado. Seguida por un grupo
de fans que no se detuvo ante nada,
Miley Cyrus (18) vivió cuatro inten-
sos días en la ciudad que visita por pri-
mera vez y donde se presentó el viernes
en el estadio River con localidades
completamente agotadas. Junto a s
bella mamá, Tish, su banda y un rudo
grupo de guardaespaldas, la cantante
norteamericana multiplatino más jo-
ven de la historia se hospedó en el hotel
Faena, donde todavía se sorprenden
de la explosiva fidelidad de sus segui-
dores, que hasta ahora no igualó nin-
gun otro de sus famosos huéspedes
como Madonna, Shakira, Beyoncé,
String o el buenmocísimo cantante de
Coldplay, Chris Martin.
"Nunca vimos fans tan intensos", co-
mentó alguien del personal del hotel
luego que un grupo de chicos rompie-
ra un ventanal del ballroom que da
sobre la entrada de la calle Petrona
Eyle. Fue el jueves, poco después de
las cuatro de la tarde, mientras Miley,
que acababa de llegar, comía un wok
de salmón en el Library Lounge y lue-
go se hacía un masaje descontractu-
rante en el spa del hotel. Así empeza-
ba el primer encuentro de la estrella
con una Argentina que la recibió
apasionadamente.
Si bien mucho del descontrolado
Miley y Tish tienen una cálida relación. Ambas se
fascinaron con los baúles Vuitton y luego de com-
prar varios objetos, fueron a amolzar en Plaza
Mayor.
"Era mi sueño estar acá y ustedes lo hicieron posi-
ble. No puedo agradecerles lo suficiente.
Son radiantes ¡Los amo! Cada uno de ustedes pue-
de hacer lo que su corazón les diga."
Lejos de la imagen infantil "Hannah Montana", en su gira mundial "Corazón Gitano", Miley, de 18 años, mostró su costado más provocativo. Bucaneras negras, ligas, ajustado minishort, corpiño con brillos y chaqueta roja.
amor que provoca es herencia de Hannah Montana, el personaje que la llevó a reinar en el corazón de millones de chicos, Miley supo cómo transformarse no sólo manteniendo a sus seguidores suno incrementando su cantidad y apasionamiento. La que apareció en el escenario River el viernes 6, a las 20:30, poco tenía que ver con aquel icono infantil de Disney. Minishort súper ajustado, portaligas, botas y corpiño negro con brillos plateados, bajo un saco rojo abierto que pronto se quitó mostrando buena parte de su cuerpo tatuado, fue el atuendo que cubrió y descubrió al nuevo personaje Miley: Una espléndida y sensual cantante que mantuvo en vilo durante dos horas a un público que luego ya no la abandonó durante toda su estadía. Mucho rock y también algunas suaves baladas fueron sucediéndose mientras sus 45.000 expectadores, mayoritariamente chicas y adolescentes acompañadas por mamá y papá, sencillamente deliraban. Cuando las voces de sus jóvenes fans se lo permitieron, la súper estrella teen les dijo: "Todos ustedes pueden hacer cualquier cosa que deseen en su mente y su corazón." Más tarde, mientras volvía al hotel, escribía en su Twitter: "Wow Argentina: No puedo agradecerles lo suficiente por esta noche. Son todos verdaderamente radiantes. Los amooooooo".
Para la joven celebrity que la revista "Forbes" clasificó en el puesto número 13 entre las 100 celebridades más poderosas de 2010, año en que ganó alrededor de 48 millones de dólares, su cuenta en Twitter es su gran conexión con el mundo. Casi ochocientos mil fans la siguen y vieron la foto que subió de un cartel del Faena que dice "Redefiniendo la felicidad", a lo que ella agregó: "Amo este cartel".
Luego del recital, Miley se recluyó dm su habitación 501 del quinto piso del Faena, hasta después del mediodía del sábado cuando entres autos se dirigieron a Palermo. Brevemente recorrió algunos locales cercanos a Malabia y El Salvador y almorzaron en el primer piso del restaurante Mott. Ya más tarde, en el hotel, Miley se dirigió al spa, donde se hizo un tratamiento corporal para tonificar y dar luminosidad a la piel con los productos franceses de Biologique Reserche. Por la noche, eligieron otra vez Palermo, esta ves el restaurante peruano Cipan, donde
Miley presentó su disco solista "Can't be tamed", cantó por dos horas y dejó ver su cuerpo tatuado. Su madre escribió en su Twitter que el show de la Argentina fue su favoruto. El lunes, tarde, viajó a Paraguay.
también estaban comiendo Adrián Suar y Griselda Sicliani.
El domigo fue muy especial y sólo se la pudo ver por Twitter, donde contó en texto y fitis cómo pasó el "Día de la Madre" junto a su mamá, a quien siempre demuestra mucho cariño. En una imagen Tish muestra una loción y un guante exfoliante y se pueden ver sus tatuajes en la muñeca izquierda y otro en su antebrazo derecho. Miley escribió el epígrafe:Yoy@TishCyrus1 estamos tan aburridas encerradas en ek hotel. Ella decide darme un `tratamiento`Ja ja ja. En otra se ve a Tish frotándole la pierna con el guante. Miley escribió "Maaaaaaaás tratamientos de @ThishCyrus1". La última tiene el mismp epígrafe y se la ve a Tish a los pies de su hija. Luego, Miley puso: "Este fue el mejor Día de la Madre @TishCyrus1 te amo tanto! No conozco mucha gente que pase SU día sentada y frotando aMI cuerpo". Y luego escribió: "A punto de hacerme las uñas junto a mi mami por el Día de la Madre. Nuestra elcción de esmalte muestra cuán diferentes somos ja!".
En la foto hay un esmalte rosa (madre) y uno rojo (Miley).
Mientras sus fans continuaban afuera del hotel corriendo de una entrada a la otra, la joven estrella se preparaba para partir. Estaba previsto que el lunes fuera al aeropuerto directamente, pero los planes cambiaron. Tish se escapó a Saln Telmo al anticuario de Gabriel del Campo, y llamó a su hija para mostrarle algunos objetos que la fascinaron. Pronto las vidrieras del local se llenaron de marcas de dedos de los fans que la descubrieron maravillarse ante algunas imágenes coloniales de santos, varias piezas de platería hispanoamericana y los increíbles baúles de Louis Vuitton. Madre e hija comentaron sorprendidas que nunca hubieran imaginado que iban a encontrar en Buenos Aires tal grado de sofisticación. "Estuve en el museo Vuitton en Francia y ¡ni ahí vi tantos de estos baúles!", exclamó Tish. Entre risas y abrazos, madre e hija compraron varios objetos y luego se dirigieron hacia el último paso antes de la partida: Un almuerzo tardío en el restaurante Plaza Mayor de San José y Venezuela. Ya eran más de las cuatro de la tarde del lunes. Hacia las seis volvieron al hotel para desde allí sí partir hacia Paraguay, dejando la estela del fenómeno Miley Cyrus, que conmocionó la ciudad durante cuatro largos días.
-Si tomas algo dá crédito-